Las fachadas de este emblemático edificio están levantadas mediante muros de fábrica de mampostería y ladrillo macizo, raseados y pintados, y enmarcados por esquineros, recercos, impostas y paramentos de planta baja realizados mediante sillares de piedra arenisca.
Se realizó un tratamiento de limpieza, sustitución de alféizares, albardillas y sillares con pérdidas de volumen importante, utilizando piedra arenisca de dimensiones, color y diseño similar a las piezas originales. En caso de pérdidas de menor grado, se utilizó mortero de restauración. Sellado de juntas entre sillares, e hidrofugación de la superficie total.
Fueron consolidadas las zonas que presentaban grietas importantes, mediante grapados de acero inoxidable, desmontaje y montaje de cabezales de ladrillo macizo e inyección de lechadas de cal. Picado total de los raseos y su recuperación respetando las molduras y retranqueos que presentaba originalmente.
Las cornisas e impostas se protegieron con carenados de zinc.